Resección de quistes hepáticos

Un quiste es cualquier lesión en el tejido donde se almacena líquido, pudiendo adquirir diversos tamaños. Ahora bien, en el caso de los quistes hepáticos, estos suelen ser de pequeñas dimensiones y afectan en mayor grado a las mujeres.  Los quistes en el hígado suelen ser una dolencia inusual que en muchos casos pasa desapercibida en los pacientes. Por lo general, no son más que pequeñas lesiones en el tejido hepático sin mayores consecuencias ni síntomas.

En el caso de que estos quistes alcancen entre 4 a 5 cm de diámetro, estaríamos ya ante una lesión considerable en el tejido hepático. Es entonces cuando aparece una sintomatología determinada y se alteran las funciones de este órgano.

Los síntomas característicos son:

– Dolor abdominal
– Cansancio
– Presión y malestar
– Inflamaciones o fiebre
– Mala digestión
– Calambres abdominales
– Vómitos

Alteraciones hepáticas:

  • Se producen cambios en el funcionamiento de la vía que conecta con la vesícula biliar.
  • El hígado puede inflamarse y aumentar de tamaño.
  • Los quistes grandes que no se detectan a tiempo pueden romperse e iniciar un proceso infeccioso o un sangrado que causará problemas más graves.
  • En algunos casos no aparece un único quiste, sino varios. Si todos acaban desarrollando grandes tamaños, el cuadro clínico será más grave y se necesitará de una cirugía para restaurar el hígado de esas lesiones.
  • Sin embargo, algunos pacientes pueden tener síntomas derivados de distensión hepática, compresión de estructuras vecinas o complicación de los quistes. Este grupo es el que se beneficiaría de la cirugía.

Los pacientes que presentan sintomatología y complicaciones se benefician ampliamente de la cirugía, numerosos reportes demuestran la viabilidad y seguridad de la cirugía laparoscópica en el tratamiento de los quistes hepáticos, con beneficios en cuanto a dolor postoperatorio, movilización precoz del paciente, menor convalecencia y mejores resultados cosméticos.